The Ponce+Robles art gallery is presenting on November 14th 2015 the latest work of Maíllo (Getafe 1985) a main representative of Spanish young contemporaneous painting. 

During Maíllo's brief but intense career we have witnessed throughout his thematic projects (Slight Flow 2012, Detroit 2013, Raw Approach 2015) how this artist has been fitting all and any pieces coming from sources of extremely varied inspiration (comics, music, TV series... ) by using the gap between higher and lower culture, and by overlapping techniques, styles, and themes. All this seems to work for the artist as a sort of food for thought that keeps his head busy and constantly reflecting about the world around him, while also serving the viewer as mapping of the present times like a great conceptual map where networks and references to cutting-edge culture appear interacting with each another.

In this new exhibition the artist has already created his own system, Maíllo does not think or compare. The freedom of being a painter and his fondness for painting lead Maíllo to an endless flowing that clears his mind. He fills canvases with colour, momentum, strokes, rhythm and messages alluding to internal stimuli and other elements that the artist finds around: boots, hands, feet, bonfires, glasses, locks, cups, etc. However within this transmutation -empty/full- the artist has time to mix some elements that are more figurative, closer to the cartoon or graffiti language, with a set of personal marks and gestures that are far from any clear reference.

Faraway from any narrative, in this exhibition this young painter increases his own hermetic symbology by generating a personal language and systematizing a conceptual approach based on notebook sketches and inputs from the digital world, YouTube, Instagram, Pinterest, or the Safari browser from which the artist extracts screenshots with his iPhone compulsively as preliminary study. This is an intermediate step in the realization of his paintings and which actually facilitates the spontaneity of his subconscious - just as Surrealists and abstract Expressionists did - stopping it from being inhibited in the delirium, like an unanswered phrase which reports what is going on today.

La galería Ponce+Robles presenta el 14 de noviembre de 2015 los últimos trabajos de Maíllo (Getafe 1985) figura capital de la pintura joven contemporánea en España.

En su breve pero intensa carrera hemos sido testigos a lo largo de sus proyectos temáticos (Slight Flow 2012, Detroit 2013, Raw Approach 2015) como el artista ha ido encajando todas las piezas a través de fuentes de inspiración extremadamente variadas (comics, música, series de televisión…) bebiendo así de la brecha entre baja y alta cultura, y solapando técnicas, estilos, y temáticas. Todo esto funciona para el artista como un motor de pensamiento que le mantiene la cabeza caliente y en constate reflexión sobre el mundo que le rodea, y sirve al espectador de cartografía del presente a modo de gran mapa conceptual donde redes y referencias de la cultura mas actual hacen su presencia relacionándose entre si.

En esta nueva exposición el artista ya ha creado su propio sistema, y no razona ni compara. Con la libertad que la da el ser pintor y el propio placer por la pintura, Maíllo no para de fluir en el vaciamiento de su cabeza. Llenando lienzos de color, pulsiones, trazos, ritmos y mensajes que aluden a estímulos internos y elementos que el artista encuentra a su alrededor: botas, manos, pies, fogatas, copas, cerraduras, tazas, etc. No obstante en esta transmutación -vacío/lleno- al artista le da tiempo a mezclar elementos más figurativos, cercanos al lenguaje cartoon o graffiti con un conjunto de marcas y gestos personales alejados de un referente claro.

Lejos de lo narrativo, el joven pintor incrementa en esta exposición su hermética simbología personal generando un lenguaje propio y sistematizando una metodología conceptual en base a bocetos en cuadernos, y aportaciones del mundo digital, Youtube, Instagram, Pinterest, o el propio explorador web Safari de donde el artista realiza capturas de pantalla compulsivamente con su iPhone a modo de estudios preliminares. Estos son un paso intermedio en la realización de sus cuadros y facilitan que la espontaneidad del subconsciente -la misma que ponían en juego los pintores surrealistas y los expresionistas abstractos- no se vea inhibida en el delirio a modo de locución sin respuesta que da testimonio de lo que pasa hoy.